Por Prisma
La psicóloga clínica y neuropsicóloga terapéutica Priyanka Rodríguez planteó cuestionamientos sobre la definición de algunos conceptos incluidos en la propuesta de reforma del Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03), su relación con el marco constitucional y las políticas públicas dirigidas a las familias.
Durante un conversatorio convocado por el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), Rodríguez sostuvo que la discusión de la reforma debe tomar en consideración las disposiciones constitucionales relativas a la soberanía nacional y los límites de la intervención externa.
La expositora invocó el artículo 3 de la Constitución dominicana, que establece que la soberanía de la nación es «inviolable» y que ninguno de los poderes públicos puede realizar o permitir actos que constituyan una intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos del país.
También hizo referencia al artículo 2.7 de la Carta de las Naciones Unidas, al señalar que esa disposición establece que ninguna parte de la Carta autoriza a Naciones Unidas a intervenir en asuntos que correspondan esencialmente a la jurisdicción interna de los Estados.
Pide precisar conceptos
Otro de sus cuestionamientos estuvo dirigido a la definición de algunos términos contenidos en la propuesta. Rodríguez rechazó que las objeciones planteadas durante el proceso respondan a una falta de comprensión del documento y sostuvo que existen conceptos que requieren mayor precisión.
«Hay términos que no están definidos y términos que se ajustan a cosas que ya hemos visto en otros países», afirmó. Posteriormente señaló que algunos de esos conceptos deberían ser modificados y definidos tomando como referencia la Constitución dominicana.
Como ejemplo mencionó los conceptos de «identidad» y «personalidad», que, según sostuvo, no deben ser tratados como equivalentes. Rodríguez consideró que, por la importancia de la Ley 136-03 dentro del sistema de protección de niños, niñas y adolescentes, sus conceptos deben quedar claramente definidos para reducir posibles interpretaciones divergentes durante su aplicación.
Políticas públicas para las familias
Rodríguez, quien se identificó durante su intervención como psicóloga clínica y neuropsicóloga terapéutica que trabaja con familias, también cuestionó la ausencia de una política pública articulada dirigida específicamente al fortalecimiento de las familias.
«Nosotros no tenemos políticas públicas en favor de la familia», sostuvo.
Indicó que, aunque existen diferentes proyectos institucionales, considera que el país carece de una estructura organizada que acompañe a las familias y contribuya a fortalecer su papel en la protección y desarrollo de niños, niñas y adolescentes.
A su juicio, antes de concentrar la discusión en nuevos términos relacionados con la familia, también debería prestarse atención a las condiciones necesarias para fortalecerlas y mejorar su capacidad de protección.
Riesgos en los entornos digitales
La intervención también abordó los riesgos que enfrentan niños y adolescentes en los espacios digitales. Rodríguez sostuvo que durante la pandemia fueron distribuidos más de 2.5 millones de equipos electrónicos sin mecanismos de rastreo ni restricciones para el acceso abierto a internet.
Relacionó esa situación con problemas de exposición a contenidos inadecuados, uso excesivo de pantallas y videojuegos y otros riesgos para menores. Asimismo, afirmó que una institución de la que forma parte realizó un levantamiento sobre el tema que posteriormente fue entregado a la Procuraduría Especializada contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, al Ministerio de Salud Pública y a otras entidades.
Rodríguez también planteó la necesidad de fortalecer las medidas frente al tráfico y la trata de niños y adolescentes y pidió prestar especial atención a estos riesgos en los procesos de adopciones internacionales.
Los planteamientos fueron formulados dentro del proceso de discusión de la propuesta de modificación de la Ley 136-03, cuyo contenido continúa siendo objeto de consultas y observaciones antes de avanzar hacia su versión definitiva.