Por Yulen Jorge
El viernes 18 de abril, en la avenida Circunvalación de Santiago, un chofer de camión recolector de basura llamado Deivy Abreu Quezada, de 41 años y oriundo de Constanza (La Vega), rozó supuestamente una motocicleta y abandonó el lugar. Una turba de motoristas lo persiguió hasta el parqueo del Palacio de Justicia, donde lo apuñalaron en el muslo derecho. Murió desangrado en el Hospital Presidente Estrella Ureña. Ocho motoconchistas ya están detenidos, incluido el presunto autor material.
Este caso no es aislado. Es la consecuencia previsible de años de dejadez institucional frente al caos de los motoristas en República Dominicana: un parque vehicular descontrolado, regularización inexistente y una cultura de impunidad que permite que la justicia por mano propia se imponga cuando las autoridades fallan.

Parque vehicular de motocicletas en RD: 3.8 millones sin control real
Según el Boletín del Parque Vehicular 2025 de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), al 31 de diciembre de 2025 circulaban en el país 3.846,694 motocicletas, que representan el 57,9 % del total de 6.640.871 vehículos registrados.
La concentración es mayor en las principales provincias: Distrito Nacional (21,9 %), Santo Domingo (13,2 %), La Vega (7,1 %) y Santiago (cerca del 6,9 %).
Sin embargo, la población de motoristas con licencia legal es mínima. Según datos del Intrant, a marzo de 2025 solo 10,827 personas tenían licencia categoría 1 para motocicletas. Eso equivale a menos del 0,3 % de las motos en circulación. Se estima que más de dos millones de motoristas operan sin regularización adecuada.
Los intentos de regularización han fracasado. El último plan se lanzó en 2021 y fue descontinuado en 2023 sin rendición de cuentas. Mientras tanto, el volumen de nuevas motocicletas incorporadas (importaciones registradas) crece sin freno.
Volumen de importación e incorporación de motocicletas (2023-2025)
En los últimos tres años se incorporaron al parque vehicular cientos de miles de nuevas unidades:
- 2023: aproximadamente 216,942 motocicletas
- 2024: 251,321 motocicletas
- 2025: 314,727 motocicletas (incremento de 8,9 % respecto al año anterior)
Solo en diciembre de 2025 se registraron 66,526 nuevas unidades. Las motocicletas siguen entrando masivamente sin un control efectivo de su uso en las vías públicas.

Multas a motoristas y el drama de la impunidad
Entre 2024 y 2025, la Digesett impuso 4.303,587 multas de tránsito en total (1.948,238 en 2024 y 2.355,349 en 2025). Una proporción abrumadora corresponde a motoristas.
Solo por no usar casco protector se registraron 1.310,867 multas en ese período (573,078 en 2024 y 737,789 en 2025). Otras infracciones frecuentes incluyen circular sin licencia, sin seguro, violar luces rojas y transitar en sentido contrario.
A pesar de estas cifras récord, más del 70 % de las multas quedan sin cobrar. El sistema de puntos en la licencia existe solo en el papel y los operativos siguen siendo esporádicos.
Muertes en accidentes de tránsito donde están involucrados motoristas (2021-2025)
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El Observatorio Permanente de Seguridad Vial (OPSEVI) del Intrant revela la magnitud de la tragedia:
- En 2025 se registraron 1,994 muertes por accidentes de tránsito, la cifra más baja en años recientes, pero con un alto porcentaje vinculado a motocicletas (alrededor del 50-65 % según periodos).
- En 2024 el porcentaje de muertes relacionadas con motocicletas llegó al 70,48 %.
- Entre 2021 y 2025, las muertes totales por siniestros viales superaron las 13,000 personas, con los motoristas representando consistentemente entre el 50 % y el 70 % de las víctimas fatales.
Las motocicletas no solo dominan el parque vehicular: también lideran las estadísticas de muerte en las carreteras dominicanas.
La dejadez de las autoridades: tolerancia política frente al caos vial
¿Por qué persiste esta situación? Porque enfrentar de frente el problema de los motoristas implica medidas impopulares. Este sector es numeroso, organizado y electoralmente sensible. Resulta más cómodo emitir comunicados tras cada tragedia que aplicar sanciones reales, retirar licencias o exigir regularización masiva.