Por Prisma
Con el objetivo de articular la defensa del ejercicio profesional, frenar la contratación de personal no cualificado en proyectos técnicos y promover el análisis riguroso de las dinámicas culturales del país, quedó constituido oficialmente el Colegio Profesional de Antropólogos de la República Dominicana (COPARD).
El lanzamiento tuvo lugar en el Paraninfo de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), un escenario significativo, dado que la academia estatal se mantiene, hasta la fecha, como la única institución de educación superior del país que imparte la Licenciatura en Antropología.
Durante la ceremonia, el director de la Escuela de Historia y Antropología de la UASD, Neido Novas, enfatizó la importancia de consolidar un espacio gremial que represente formalmente a estos profesionales ante los sectores público y privado y contribuya a garantizar que el peritaje arqueológico, social y etnológico quede en manos especializadas.
La primera directiva de COPARD quedó encabezada por Edwin Aristy, como presidente; Sergio Terrero, vicepresidente; Jalinton Reyes, secretario general, y Elso Segura, secretario de Finanzas.
Asimismo, el doctor Luciano Castillo Domínguez, fundador de la carrera de Antropología en la UASD y homenajeado durante el acto, fue designado presidente ad vitam de la organización, en reconocimiento a sus aportes a la formación y consolidación de la disciplina en el país.

Una herramienta para la planificación estatal
Más allá de la organización interna del sector, la creación de COPARD busca fortalecer el papel de la antropología en el debate sobre el desarrollo nacional. En un contexto marcado por transformaciones demográficas, expansión turística y proyectos de infraestructura de gran escala, la mirada antropológica puede contribuir a comprender los impactos sociales y culturales de las decisiones estatales y corporativas.
La disciplina abarca áreas relevantes para la gestión pública:
- Protección patrimonial: investigación y conservación de yacimientos arqueológicos y del patrimonio inmaterial frente al avance de obras públicas o privadas.
- Peritaje y desarrollo comunitario: evaluación del impacto social y cultural de proyectos con incidencia en comunidades rurales y urbanas.
- Diversidad y cohesión social: estudio de los fenómenos migratorios, las identidades regionales y los cambios en las estructuras familiares dominicanas.
- Antropología física y forense: colaboración técnica en procesos de identificación e investigación judicial.
Con este paso, la comunidad antropológica busca no solo defender los derechos laborales y profesionales de sus integrantes, sino también afianzarse como órgano de consulta técnica para el diseño de políticas públicas que requieran una comprensión profunda de la realidad social y cultural del país.