Camila, la voz de 236 silencios

07/04/2026
1 minuto de lectura

Por Yulen Jorge

En medio del duelo que aún marca a la mayoría de los dominicanos, una voz se ha mantenido firme y rigurosa: la de la periodista Camila García Durán. A un año de la tragedia del Jet Set, que cobró la vida de 236 personas la madrugada del 8 de abril de 2025 durante el concierto de Rubby Pérez, Camila se ha convertido en la voz de esos 236 silencios que la lentitud judicial amenaza con enterrar.

No se ha conformado con las versiones oficiales ni con los comunicados institucionales. Ha escarbado en expedientes, ha insistido ante fuentes y ha logrado lo que pocos: sacar a la luz material inédito que revela la crudeza de lo ocurrido y la cadena de negligencias que lo hicieron posible.

A través de sus redes y reportajes, Camila ha difundido videos de las cámaras de seguridad del Jet Set que muestran los segundos previos y posteriores al colapso del techo. Imágenes impactantes que captan la caída de fragmentos del plafón minutos antes de la tragedia, las alertas ignoradas y el caos posterior. Ha revelado conversaciones y notas de voz entre los propietarios (incluyendo intercambios entre Maribel y Antonio Espaillat) donde se advertía de fallas graves en la estructura: filtraciones, plafones que se desprendían y acumulación de agua, señales que se ignoraron durante años.

Publicar esas imágenes fue un reto. Ella misma ha comentado sobre el dilema ético que enfrentó: “Me debatí entre la ética, la moral y el deber como ser humano y como periodista de proteger la dignidad de cada una de estas víctimas”.

Su trabajo va más allá de difundir evidencias. Ha reconstruido para el público la cronología de la tragedia, ha cuestionado la tibieza de los cargos por homicidio involuntario y ha señalado la responsabilidad compartida: la de los dueños que priorizaron el lucro y la de las autoridades que fallaron en su deber de fiscalizar.

En un país donde la justicia avanza con tanta lentitud, el periodismo persistente de Camila García Durán cumple un rol esencial: impedir que el caso Jet Set se archive como un simple “accidente”. Ella no solo informa; mantiene viva la memoria y exige respuestas responsables. Camila se ha convertido, sin buscarlo, en la voz de esos 236 silencios. Una voz que recuerda que detrás de cada cifra hay vidas truncadas que merecen justicia.

De interés

Coherencia

Por Julio Hazim Para entender los problemas del país, primero hay que entender el país mismo. No es igual gobernar una nación