Por Yulen Jorge
Durante una semana, tienen hotel, comida, atención médica y traductores. Después, comienza la incertidumbre.
De los diecisiete países que firmaron la declaración conjunta del Escudo de las Américas el 7 de marzo de 2026 en Doral, Florida, Costa Rica ha sido el primero y, hasta ahora, el único en implementar el acuerdo migratorio bilateral de tránsito de deportados de terceros países en el marco de esta iniciativa impulsada por la administración Trump.
Desde abril de 2026, Costa Rica ha recibido al menos 80 migrantes deportados desde Estados Unidos como parte de un programa de tránsito temporal para personas provenientes de terceros países. Los vuelos llegan al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y, tras un chequeo migratorio y médico inicial, los pasajeros son trasladados a un hotel cuya ubicación se mantiene bajo reserva.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), financiada completamente por Estados Unidos, cubre durante siete días el hospedaje, la alimentación, la asistencia médica básica y el acompañamiento psicosocial. Las personas no permanecen detenidas y pueden desplazarse libremente dentro del territorio costarricense.
Pero el mayor desafío aparece cuando termina esa primera semana. Sin suficientes albergues públicos y con apoyo limitado después de ese período, algunos migrantes quedan prácticamente por cuenta propia mientras intentan decidir qué hacer: regresar voluntariamente a su país, solicitar refugio o buscar alguna vía temporal de regularización.
En Costa Rica, muchos han optado por el llamado Retorno Voluntario Asistido (RVA), un mecanismo financiado también por Estados Unidos y ejecutado por la OIM que cubre boletos aéreos y asistencia para regresar al país de origen. Otros han iniciado solicitudes de protección internacional, procesos que pueden extenderse durante meses.
El modelo costarricense es la referencia más concreta para entender cómo podría funcionar el acuerdo firmado por República Dominicana el pasado 12 de mayo. Aunque el memorando dominicano establece límites más estrictos, ambos esquemas comparten elementos esenciales: tránsito temporal, financiamiento estadounidense y recepción caso por caso.
Sobre el acuerdo
El Acuerdo Escudo de las Américas es una iniciativa de seguridad hemisférica lanzada por el presidente Donald Trump el 7 de marzo de 2026 en Doral, Florida.
Se trata de una coalición multinacional cuyo objetivo principal es combatir de forma coordinada a los cárteles de la droga, el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Incluye cooperación en inteligencia militar, operaciones conjuntas, intercambio de información y el uso de fuerza militar, cuando sea necesario, para desmantelar las redes de los cárteles en el hemisferio.
Para este artículo se revisaron comunicados oficiales de la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica, documentos del acuerdo bilateral, declaraciones de la OIM y reportes de medios costarricenses e internacionales.