“La marcha verde valió la pena en su momento. Ahora, creo que no”

16/11/2025
5 minutos de lectura
por
Ramon Colombo
Foto: Ricardo Hernández
Ilustración de portada: IA

-Trayectoria de referencia del periodismo dominicano-

Por Prisma

La historia del periodismo la han constituido hombres y mujeres comprometidos con la libertad y la construcción de una sociedad en la que prime los derechos de los ciudadanos y haya calidad de vida para todos. En el trillar de esa trayectoria, muchos dejaron la piel, la vida y vestigios de sangre. Ese legado ha sido inspiración y motivación para generaciones siguientes que, con gallardía, siguen enfrentando luchas de poder, desigualdades y amagos de secuestro de la democracia. En este contexto, resuena la firma de Ramón Colombo, una de las voces más críticas, persistentes y lúcidas del oficio; con más de cinco décadas dedicadas, sin tregua a la comunicación.

Ramón Colombo, Premio Unesco RD de Periodismo 2023, Premio Periodístico Caonabo de Oro
2018, entre otros reconocimientos, nos abre las puertas de su memoria para conversar y reflexionar sobre sus inicios, los desafíos del periodismo actual, la ética del oficio y su mirada
crítica sobre el rumbo del país.

Prisma: ¿Qué motivó dedicarse al periodismo?

Ramón Colombo: Eso no estaba en mis planes. Yo trabajaba como dependiente en una gran librería en México (donde estuvo exiliado por 16 años). En los momentos de descanso, me iba a un café muy famoso, donde Fidel (Castro) se reunía con su gente para planificar la expedición del Granma, entre otros acontecimientos en ese país. Era un punto de reunión de intelectuales de pensadores. Yo asistía los miércoles en la tarde para tomar café y leer, como hacía mucha gente. En una ocasión vi en una mesa a un joven leyendo La paloma de vuelo popular, obra de Nicolás Guillén, uno de mis poetas preferidos.

Me acerqué y entablamos conversación, momento en el cual llegó el director de una revista en la que el joven del libro colaboraba como columnista. Tras dos horas de debatir sobre temas generales, me ofrecieron escribir para la revista. Les respondí: no soy periodista, yo no escribo. La insistencia logró que empezara mis primeros trabajos periodísticos los que, para mi sorpresa, ocupaban espacios destacados en la revista. Lo primero que escribí fue contra los Yankees, un artículo denunciando a Estados Unidos con relación a América Latina.

Tiempo después, en 1971, empecé mi carrera como reportero en El Excélsior, el periódico más prestigioso de México, donde cada día me proponía hacer el mejor reportaje de mi vida.

Prisma: ¿Qué es ser periodista? ¿Qué es el periodismo?

R. C.: Es una forma de expresión de la sociedad, de las aspiraciones de toda la sociedad, y solo debe responder a ella. Es un instrumento de información. Debe abarcar todos los espacios de información que existan en un país.

Prisma: Actualmente, ¿hay periodismo?

R. C.: Sí, hay periodismo, pero desde hace mucho tiempo está condicionado por los intereses de los dueños de medios, los cuales, por lo general, están ligados a los intereses políticos, de los gobernantes y de los gobiernos.

Prisma: Pero, antes también era así.

R. C.: Sí, pero no tenían ese marcado sentido “voceril” de los propietarios.

Prisma: ¿Cómo calificaría el periodismo en la actualidad?

R. C.: Es una etapa signada por el empresariado. El ejercicio de la prensa en República Dominicana responde a los intereses de sus dueños.

Prisma: ¿A cuál o cuáles temas considera la prensa dominicana no dedica suficiente espacio?

R. C.: La pobreza. Son muy pocos, realmente, los medios que dedican espacio a representar a los pobres; a los más desafortunados. Aquí no hay prensa obrera, por ejemplo. No hay. Aunque hay muchísimas organizaciones de trabajadores, no hay una prensa que refleje los intereses y aspiraciones de la clase trabajadora. Como no hay ningún medio de comun cación que priorice al campesinado, ni siquiera las universidades, y muy especialmente la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Uasd, tienen medios de expresión que proyecten los intereses de ese sector de la
sociedad.

Prisma: ¿Cuál legado dejaría a las nuevas generaciones?

R. C.: Nunca he pensado en eso. Si deseo algo para las futuras generaciones de periodistas, es que traten de ser de pensamiento libre, y que traten de rendirle honor a la profesión.

Foto: Ricardo Hernández

Prisma: ¿Hasta qué punto la prensa ha sido cómplice de la corrupción?

R. C.: Desde siempre. Nunca ha estado al margen. Y voy más lejos, ha sido beneficiaria. Siempre ha sido cómplice y beneficiaria porque, por su naturaleza propietaria, obviamente representa los intereses de una clase.

De tal modo que no es nada extraño. Y nosotros, los periodistas, los reporteros, los redactores, aunque estemos conscientes de eso, no podemos hacer nada. Porque ni siquiera tenemos un colegio dominicano de periodista que se preocupe por los aspectos éticos del ejercicio. Durante
20 años estuvimos luchando por un colegio de periodista que no sirve para nada.

Prisma: ¿Qué rol juega la prensa en el ámbito político?

R. C.: La prensa dominicana es un instrumento, en el campo político, de los intereses que se mueven. En sentido general, es la primera beneficiaria, desde antes de que el candidato llegue al poder y, más aún, después, cuando éste paga todo el costo del servicio que recibió. Cada medio de comunicación se define con una tendencia política.

Prisma: ¿Cree que la prensa ha sido con este gobierno tan incisiva como lo fue con los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana, PLD?

R. C.: No, ya la prensa dominicana no tiene ese carácter. El plano crítico de la prensa dominicana ha disminuido de manera brutal. Por las relaciones que se mueven en las dinámicas medios-gobiernos.

Prisma: Ahora, a 8 años de la Marcha Verde*, de luchar por el cambio que quería la sociedad, ¿cómo ve el panorama?, ¿se siente satisfecho con lo logrado?

R. C.: No, en lo absoluto. La Marcha Verde en esencia planteaba el respeto a la democracia, a los principios democráticos y eso nunca se ha logrado debido a los compromisos que se mueven en el sistema político.

Prisma: ¿Podría surgir otra Marcha Verde en el país?

R. C.: Lo dudo mucho. Porque ha habido un debilitamiento extraordinario de la voluntad contestataria, sobre todo de las nuevas generaciones.

Prisma: ¿Valió la pena la Marcha Verde?

R. C.: En su momento, sí. En su momento, estremeció al gobierno del PLD (Partido de la Liberación Dominicana). Ahora, creo que no. No tuvo un proyecto histórico. La marcha no fue consecuencia de un proyecto político. Fue un impulso, un impulso social.

* La Marcha Verde fue un movimiento ciudadano contra la corrupción y la impunidad en la República Dominicana, surgido en 2017

Perfil

Ramón Colombo fue pionero de la opinión abreviada, con sus columnas Un Minuto y, ahora, Fogaraté que se publica en el periódico El Caribe y Acento.

Fue el último director de Radiotelevisión Dominicana, RTVD, 2002-2003, y director fundador de la Corporación Estatal de Radio y Televisión, Certv, 2003-2004.

En México fue reportero de los periódicos El Día, El Sol de México, Excelsior y Novedades de Acapulco; también para la Agencia Mexicana de Noticias. En República Dominicana, ha sido reportero y columnista en El Sol, Última Hora, El Nuevo Diario, Listín Diario, Hoy, La Información, Revista Rumbo y Clave. También ha formado parte de analistas de panel en
programas como Teo Veras en la Mañana, Tal para Cual, A Tiempo, Diario Vivir, Freites y Colombo, Una Vez a la Semana, entre otros.

Es autor de “Bosch, la palabra y el eco” (2009), “Un minuto” (2011) y “Memorias de los años duros”, Volumen Crónicas, Volumen Entrevista y Volumen Reportaje (2014).

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