Prisma
Tras el paro nacional de 24 horas que puso en jaque la red hospitalaria pública, el conflicto con las enfermeras entra en una fase decisiva: los gremios mantienen la presión y colocan en el centro del debate no solo mejoras laborales, sino la dignidad económica de quienes han sostenido el sistema de salud durante décadas.
Los cinco gremios principales (Sinatrae, Asonaen, Unased, Codopen y Unasecas) redujeron sus 13-14 demandas originales a cinco puntos clave, pero cada uno revela una realidad cruda:
Pensiones completas (100 % del salario) Este es el reclamo más emotivo. “Tenemos enfermeras con más de 30 años de servicio y más de 70 años, enfermas con cáncer, que no las podemos mandar a pensionar porque las pensionan con 10 mil, 15 mil y 20 mil pesos”, denunciaron las dirigentes durante el paro. Es decir, profesionales que entregaron su vida al sector público terminan recibiendo una pensión que apenas cubre medicinas oncológicas o tratamientos básicos. Exigen que se les otorgue el 100 % del último salario, tal como corresponde por ley y por años laborados.
Nivelación salarial y aumento general. Actualmente, muchas enfermeras con licenciatura, maestría o incluso doctorado perciben sueldos base que oscilan entre RD$42,000 y RD$50,000 mensuales, montos que no reflejan ni su formación académica ni la sobrecarga. Hay reportes de 20-30 pacientes por enfermera en algunos servicios, lo que genera agotamiento extremo y obliga a priorizar solo emergencias.
Nombramientos masivos de nuevo personal. Denuncian un déficit superior a 20,000 enfermeras a nivel nacional. La consecuencia: agotamiento extremo, riesgo para los pacientes y colapso del sistema.
Reclaman reclasificación inmediata de puestos para que cobren según su título real y no como técnicas o auxiliares.
Remuneración por tiempo en servicio (incentivo por antigüedad) Llevan más de cinco años esperando este reconocimiento económico por cada año laborado. Es un derecho que otros sectores del Estado ya disfrutan.
Incentivos por distancia. Para las enfermeras que trabajan en provincias alejadas de Santo Domingo o en zonas de difícil acceso, donde el costo de vida y el traslado son mayores.
“Después de Dios, somos nosotras las que hacemos el trabajo práctico en los hospitales”, resumió una de las voceras ayer en el Moscoso Puello. Llevan más de seis años en mesas de diálogo sin respuestas concretas. Por eso ayer solo atendieron emergencias y UCI, y advirtieron que, si el presidente Luis Abinader no firma directamente los acuerdos, vendrán paros de 48 y 72 horas, e incluso indefinidos.
El paro del miércoles pasado marcó un punto de inflexión en las demandas del sector de enfermería, que denuncia condiciones laborales y económicas insuficientes tras años de servicio. Los gremios advierten que, de no alcanzarse acuerdos concretos con las autoridades, podrían intensificar las protestas en los próximos días.