Hay que cambiar el estilo de hacer política

Los políticos son incapaces de resolver los problemas que tiene este país, porque la mayoría es empírica, no ha estudiado ciencia política. Por lo tanto, no pueden entender la sociedad.
26/01/2026
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Fotografía: Giovanni Alvarado Fis / Ilusración: IA

Por Prisma

La política es una herramienta de transformación social. Sin embargo, en el presente dominicano, el sistema de partidos parece atrapado en un ciclo de intereses que ha desplazado la ética.

Referente fundacional de la sociología nacional y con una trayectoria cimentada en el rigor metodológico, Eulalia Flores analiza y reflexiona sobre la crisis de identidad partidaria, la pérdida de los referentes morales en el liderazgo joven y cómo el peso de la corrupción hipoteca la confianza ciudadana.

Con reconocimientos de instituciones nacionales e internacionales, Flores no deja espacio a la improvisación; cada juicio está respaldado por una vida dedicada a entender el núcleo de lo que nos constituye como sociedad.

Prisma: ¿Cuál es la situación actual en la formación de sociólogos y cómo está el mercado laboral para estos especialistas?

Eulalia Flores: Para hablar de sociología y de sociólogos, debemos saber primero qué es la sociología. Es la ciencia que estudia el comportamiento de la sociedad humana. Cuando se fundó la escuela de sociología, a principios de la década de 1960, fue una ciencia nueva en el país.

La primera promoción fue formada por profesores extranjeros, hasta conformar, con los egresados, un profesorado. Yo soy de la segunda promoción y recuerdo que la escuela se fundó en lo que hoy es el Instituto Sismológico. De esa promoción, la segunda, comenzamos 105 alumnos y terminamos 28. Así como dio brega fundar la escuela con los profesores, así nos dio brega conseguir trabajo. El trabajo del sociólogo lo hacían los economistas y abogados. Ya luego se reconoció el nivel de especialidad del oficio, y encontramos oportunidades tanto en el sector privado como público.

P.: ¿Por qué, a pesar del constante crecimiento económico de los que se presume a nivel regional, en el país no se ha logrado reducir la brecha social:

E. F.: Los políticos dominicanos son incapaces de resolver los problemas que tiene este país, porque la mayoría es empírica; no ha estudiado ciencia política. Al no estudiar ciencia política, no puede entender la sociedad y un político que no entienda la sociedad no puede resolver sus problemas. Cómo tú vas a resolver la necesidad de un barrio cuando tú no sabes cómo es ese barrio, cuáles problemas tiene y qué metodología tú le vas a aplicar para resolverlo.

La política en este país se ejerce por conveniencia, por necesidad y, muchas veces, porque se hace de ella un sistema de vida. Nada más tenemos que fijarnos en que los políticos de aquí no tienen relevo generacional. En la mayoría de las familias del sistema, el papá, el abuelo, el hijo y hasta el nieto que no ha nacido ya tiene su lugar en la política.

P.: ¿Y el sistema de partidos?

E. F.: Los partidos políticos no cumplen su función. Aquí hay, reconocidos, 25 partidos y sólo tres se turnan el poder. ¿Por qué? Porque la política es un negocio; fundar un partido es el negocio más productivo que hay. Cuando los partidos políticos cumplan su rol y los políticos sepan para qué fueron a la política, este país resolvería muchos de sus problemas. 

El mismo partido que está en el poder ahora mismo, no hizo un programa de gobierno. Los políticos dominicanos son de los más mitómanos; prometen una cosa en campaña y hacen otra cuando suben al poder.

P.: Desde su posición como socióloga y política, ¿cómo evalúa la gestión del presidente Luis Abinader, en comparación de sus antecesores del PLD?

E. F.: Como socióloga, ya no soy política, la gestión del presidente de Abinader es aceptable. Pero es mediático. Aceptable en comparación con los antecesores, ya que estos como Danilo Medina y Leonel Fernández, encubrían la corrupción. Ahora se denuncia, pero no se enfrenta.

Aquí cualquier situación que se le presente al gobierno, actúa dependiendo de cómo lo vea la opinión pública. Es un gobierno complaciente en ciertos aspectos, débil en otros.

El error del PRM fue que se preparó para ganar las elecciones, pero no se preparó para gobernar. El presidente, para mí, tiene voluntad, pero está trabajando solo. De los funcionarios que ahora mismo están dirigiendo las diferentes organizaciones muy pocos responden a los reclamos del pueblo.

P.: ¿Qué opina sobre los casos de corrupción que se han ventilado en los últimos meses?

E. F.: Seguimos tratando los casos de corrupción con tal timidez judicial, que seguirán rampante. El partido que está en el poder, que llegó justamente luchando contra la corrupción, respaldado por la marcha verde, podría pasar a ser algo más de lo mismo, aunque al menos ahora se están enjuiciando casos del mismo gobierno y de los anteriores.

P.: ¿Cómo explica que un gobierno que llegó con la bandera de la transparencia enfrente denuncias similares a las de la administración del PLD?

E. F.: Yo estoy viendo que la justicia a veces como que abre un ojo y cierre el otro, Los casos de corrupción que estamos viendo dan vergüenza y asco, por ser tan descarados.

Cuando aquí la ley se aplique por igual, la justicia podrá decir que es independiente, pero hasta que la ley, mejor dicho, hasta que la Constitución no se haga valer, aquí los casos de corrupción van a seguir y no importará la marcha verde, a morada, la azul, ni negra; no importará la marcha que sea. A fin de cuentas, el pueblo es el que pierde.

P.: ¿Quiénes son los verdaderos dueños de la agenda nacional? ¿El poder político ha cedido demasiado terreno a los grupos de poder económico?

E. F.: Los verdaderos dueños de la agenda nacional son los grupos de poder y los poderes fácticos. Los grupos de poder que siempre han existido y los poderes fácticos que siempre han estado ahí, que se han aprovechado del poder. Sin embargo, ninguno representa a una corriente determinada. Esa agenda lo que hace es utilizar a la sociedad, de la que vive. Y es por ello por lo que no vemos ningún resultado de las fórmulas que buscan para resolver los problemas sociales.

P.: ¿Cómo ve a la nueva clase política, los jóvenes que pretenden ser el relevo?

E. F.: Los jóvenes actuales que están en política distan mucho de los compromisos éticos que exigía la política en los tiempos en que los que la ejercí. Para un joven pertenecer a la juventud de un partido, ser un dirigente de grupo universitario o escolar, debía tener principios, valores, compromiso y, sobre todo, ser buen comunitario. Honrado hasta de pensamiento.

Ahora, lo que mueve a un joven ser político es una forma para ascender social y económicamente, aunque siempre habrá sus excepciones.

Hay un grupo muy reducido de jóvenes que reúnen condiciones, pero la mayoría no pasa el tamiz.

Por otro lado, estoy viendo que cualquier delincuente si tiene dinero, o su familia, puede llegar a ser hasta legislador. La política, si la vemos honestamente, es un mercado donde se compran y se venden aspiraciones.

P.: De los aspirantes a las candidaturas presidenciales, ¿cuál o cuáles considera usted que tendría oportunidad y por qué?

E. F.: El desencanto es tal que están llevando al pueblo a dos opciones: que el candidato sea una mujer o que aparezca uno que instale un régimen autoritario.

Ahora mismo, según está el panorama político, se perfilan dos candidatos: el expresidente Leonel Fernández, con una posición muy favorecedora, y Carolina Mejía como una alternativa por el deseo de la gente que necesita un cambio.

Perfil

Eulalia Flores Cuevas es una socióloga dominicana reconocida por su labor en la investigación y preservación del patrimonio cultural e histórico.

Ha recibido reconocimientos de la Organización de Estados Americanos, OEA, por su defensa del derecho a que cada familia tenga un techo. Fue declarada hija adoptiva de la Alcaldía de Guaynabo en Puerto Rico por su extensa labor por la niñez, los derechos de la mujer, lo social y la conservación histórica. La Alcaldía del Distrito Nacional la ha distinguido como Munícipe Distinguida de la Ciudad de Santo Domingo, y Cronista del Cementerio, por ser un referente obligado de consulta debido a su extensa investigación sobre el camposanto de la avenida Independencia.

Licenciada en sociología y sociografía por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD.  Realizó estudios políticos en el Instituto de Formación Demócrata Cristiano, en Venezuela, y se especializó en vivienda y planeamiento de círculos rurales, en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá.

Su formación académica y su preferencia social la impulsaron a trabajar en entrenamiento y educación de líderes promotores sociales para integrar juntas de vecinos, clubes y centros de madres a nivel barrial. Esta dedicación al movimiento comunitario la llevó a la Oficina de Desarrollo de la Comunidad, ODC, desde donde desplegó su quehacer comunitario a nivel provincial.

Fue miembro fundador del Partido Revolucionario Social Cristiano, PRSC y subdirectora del Departamento de Registro de Nombre Comercial y Marcas de Fábrica en la secretaría de Industria y Comercio.

Es colaboradora del proyecto “Boricuas en Quisqueya”, que busca fortalecer los lazos culturales entre Puerto Rico y la República Dominicana. Ha dedicado varios años al estudio y promoción del Cementerio de la Independencia.

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