Por Yulen Jorge
Colaboración de Andrés J. Hirujo
En poco más de una década, el costo de la canasta básica familiar en República Dominicana pasó de alrededor de RD$23,000 a casi RD$49,000 mensuales. Es decir, a una familia dominicana le cuesta hoy más del doble cubrir sus gastos esenciales que a principios de la década pasada. Mientras tanto, el crédito ha crecido con fuerza en los últimos años, una señal de que muchas familias están recurriendo cada vez más a la deuda para sostener su economía doméstica.
Por otro lado, el crédito de consumo se expandió pasando de alrededor de RD$303 mil millones en 2021 a más de RD$511 mil millones en 2025. El resultado es una clase media que, más que prosperar, ve cómo su margen económico se estrecha: trabajar ya no garantiza la misma estabilidad que antes, y mantener un nivel de vida básico exige cada vez más sacrificios financieros.
Esa es la realidad de la clase media dominicana desde hace más de una década. Los precios no paran de subir, aunque digan que la inflación está controlada. Lo que evidencia un análisis comparativo entre los periodos gubernamentales del expresidente Danilo Medina del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, (2012–2020) y del actual presidente de la República Luis Abinader del Partido Revolucionario, PRM (2020–2026), con enfoque en los factores que más afectan a la clase media: costo de vida, endeudamiento, pobreza y estabilidad financiera.
En la última década, la clase media dominicana no solo enfrenta un aumento sostenido del costo de vida, sino también una creciente dependencia del crédito para cubrir gastos básicos, lo que revela un deterioro gradual de su capacidad económica bajo distintos gobiernos.
El pago en los supermercados y colmados no miente. En 2012, el precio promedio de la canasta básica familiar rondaba los 23,000 pesos; ocho años después, en 2020, ya eran 36,936 pesos: 60 % más. Subida lenta, predecible, 6-7 % anual promedio. La gente se quejaba, pero el sueldo alcanzaba con esfuerzo.
Llegó 2020, y el PRM aterrizó en un despacho presidencial poco envidiable. Ya lo había sentenciado su antecesor en plena transición, Danilo Medina, julio de 2020, refiriéndose al déficit: Yo sé que el próximo gobierno no tendrá nada que hacer en la República Dominicana, porque el nivel de deuda del país es sumamente alto y no tendremos posibilidad de poder seguir buscando dinero para pagar.
Con ese regalo fiscal, el gobierno del PRM se estrenaba en una administración que le aguardaba retos no menores: la pandemia en su punto crítico, los ramalazos de la guerra en Ucrania y el quiebre de la racha de temporadas sin fenómenos meteorológicos de gran intensidad.

Entre 2020 y 2022, el costo de la canasta básica familiar sufrió el impacto directo de la crisis global post-pandemia. Aunque el aumento acumulado en este periodo presidencial es del 32 %, la mayor parte de ese porcentaje se concentró en los primeros 24 meses. No fue sino hasta finales de 2025 y principios de 2026 cuando la inflación mensual se estabilizó en niveles mínimos (+0.03 % en febrero 2026), permitiendo que la pobreza monetaria alcanzara su nivel más bajo de la década (17.3 % en 2025).
De acuerdo con datos recientes del Banco Central, publicados el 11 de marzo de este año, en febrero la inflación mensual fue de un 0.03%, la más baja en meses; la interanual bajó a 4.67% y los alimentos cayeron 0.56%, como consecuencia de que los productores se recuperaban de los estragos de la tormenta Melissa. La macroeconomía luce apacible, pero el mindset económico no cuadra para la mayoría de los dominicanos.
La clase media, cada vez más atada al crédito
En 2012, cerca de 40 % de los dominicanos no lograba cubrir lo básico, y 9.9 % vivía en pobreza extrema. Para 2019, el indicador había caído a 21 %. Un avance gradual, pero sostenido. La pandemia rompió la tendencia y lo elevó a 23.4 % en 2020.
Bajo el PRM hubo un pico inicial y luego una caída más rápida. El Boletín de Pobreza Monetaria 2025 (publicado en febrero de 2026 por el Ministerio de Economía) confirma el avance: 17.3 % de pobreza general y 2.2 % de pobreza extrema al cierre de 2025, una reducción de 1.7 puntos frente a 2024. Ese año, 172,346 personas salieron de la pobreza general y 24,749 de la extrema. Desde el peor momento de la pandemia, la tasa se ha reducido en más de seis puntos netos, hasta alcanzar el nivel más bajo de la última década. La caída ha sido más rápida que la registrada durante los ocho años del PLD.
Pero la clase media no lo celebra del todo. Muchos dejaron de ser pobres, pero entraron en una clase media vulnerable, donde cualquier subida de precios vuelve a poner todo en riesgo.

Una brecha que no termina de cerrar es la siguiente: en 2025, la pobreza afectaba al 15.9 % de los hombres y un 18.6 % a las mujeres, una distancia de 2.7 puntos porcentuales. Esta diferencia también se refleja en la composición de los hogares: cuando la casa está al mando de la mujer, la pobreza alcanza 14.7 %. Cuando el liderazgo lo ejerce el hombre llega a un 10.9 %. Las madres solteras, las trabajadoras informales y quienes cargan con el doble turno de empleo y cuidado siguen absorbiendo la mayor parte del impacto del alza del costo de vida.
Por otro lado, durante los gobiernos del PLD, el crédito a los hogares creció de forma moderada, por debajo de 12 % anual, mientras que la morosidad se mantuvo estable entre 1.5 % y 2.5 %. Eso se traducía en un crecimiento económico y una ralentización de las deudas.
El panorama cambia durante los primeros años de gobierno del PRM. En 2023, el crédito aumentó en un 19.6%, el alce más alto de la década. La cartera de consumo pasó de 303 mil millones de pesos en 2021 a 511 mil millones en diciembre de 2025. Para muchas familias, el crédito se convirtió en una forma de cubrir gastos esenciales. Por otra parte, la morosidad, sin embargo, se mantuvo frenada: cayó a 1.2–1.5 % durante la pandemia y luego experimentó un ligero aumento de alrededor de 1.9 % en marzo de 2026.

La sensación es distinta tras las puertas de los hogares dominicanos, donde para muchas familias la deuda es la opción para hacer frente a sus necesidades y cuadrar el presupuesto del mes: pagos mínimos en tarjetas de crédito, préstamos que se renuevan en bancos comerciales, y otros que consiguen en prestadores informales.
En ambos gobiernos la canasta básica subió a un ritmo promedio similar. En ambos períodos, muchas familias recurrieron al crédito cuando el dinero “no daba”. Y en ambos, la pobreza terminó reduciéndose, aunque más rápido después de la pandemia bajo el PRM, como consecuencia del contexto: El PLD gobernó durante años de estabilidad relativamente gradual, mientras que el PRM tuvo que enfrentar sucesiones de acontecimientos, algunos de ellos en escenarios internacionales.
Las ecuaciones y porcentajes de la macroeconomía lucen controladas, el gobierno no deja de apelar a la estabilidad económica y los bancos no dejan de competir para escalar más en los rankings bancarios internacionales, pero desde 2019 la canasta básica familiar es más cara, casi un 40%, sin contar con los márgenes de libertad de los que hacen uso los comerciantes, para el rejuego de los precios de los alimentos básicos.
El costo de la vida para la clase media ha aumentado de forma constante durante los períodos 2012-2019 del PLD y los del PRM. La diferencia está en que actualmente la presión se siente con mayor fuerza por el costo de los artículos de primera necesidad y por el incremento del endeudamiento de las familias.
La inflación puede haber bajado, pero el costo de la vida sigue asfixiando el presupuesto de la clase media dominicana.
Fuentes:
Banco Central de la República Dominicana (series del IPC y canasta básica familiar nacional promedio hasta febrero de 2026); Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (Boletín de Pobreza Monetaria 2025, basado en la ENCFT); Superintendencia de Bancos (estadísticas del sistema financiero y crédito a hogares hasta marzo de 2026).
Metodología
Las cifras utilizadas en este análisis son de estadísticas oficiales del Banco Central de la República Dominicana sobre inflación y costo de la canasta básica familiar nacional promedio, disponibles hasta febrero de 2026. Los datos de pobreza corresponden al Boletín de Pobreza Monetaria 2025 del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, elaborado a partir de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT). La información sobre crédito a hogares y morosidad del sistema financiero procede de reportes publicados por la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana. Las comparaciones entre períodos de gobierno se realizan utilizando las series disponibles más recientes al 14 de marzo de 2026.
Nota
Las comparaciones entre períodos de gobierno se realizan utilizando las series históricas oficiales disponibles para cada indicador. Los valores presentados corresponden a la canasta básica familiar nacional promedio y a estadísticas públicas vigentes al momento de elaboración de este artículo.