Las reglas desiguales de la aviación dominicana: impuestos, combustible y costos que afectan a las aerolíneas locales

Las reglas desiguales de la aviación dominicana

26/05/2026
3 minutos de lectura

Por Helena Robles

Las aerolíneas dominicanas operan bajo mayores cargas fiscales y costos financieros que muchas compañías extranjeras que vuelan hacia República Dominicana, una situación que, según representantes del sector, limita la capacidad de las empresas locales para competir en igualdad de condiciones dentro de su propio mercado.

La discusión volvió al centro del debate luego de que el analista financiero Michael Hazim advirtiera que el país podría quedarse sin líneas aéreas nacionales si no se revisan las diferencias estructurales que afectan a las compañías dominicanas frente a operadores internacionales.

Uno de los puntos más sensibles es el esquema tributario. Durante un panel organizado por la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo en 2023, representantes del sector explicaron que las aerolíneas dominicanas debían asumir cargas como el 27 % de impuesto sobre la renta y el 1 % sobre activos.

Por otro lado, compañías extranjeras operan bajo un esquema distinto contemplado en el artículo 274 del Código Tributario y regulado mediante el régimen de presunción aplicado por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Bajo ese mecanismo, el Estado presume que la renta neta de una aerolínea extranjera equivale al 10 % de sus ingresos brutos generados en el país y aplica el impuesto únicamente sobre esa base.

En términos prácticos, mientras una aerolínea dominicana tributa sobre sus ganancias reales y debe justificar todos sus costos y gastos operativos, las extranjeras operan con un esquema presuntivo que puede reducir considerablemente su carga tributaria efectiva cuando alcanzan mayores niveles de eficiencia operativa.

¿Por qué existe esta diferencia?

El modelo fue diseñado en décadas donde República Dominicana no contaba con una flota comercial local relevante y el objetivo principal del Estado era atraer aerolíneas internacionales para fortalecer la llegada de turistas al país.

Para incentivar esas operaciones, se establecieron facilidades fiscales especiales para compañías extranjeras. Sin embargo, con el surgimiento de aerolíneas dominicanas con operaciones y capital local, estas quedaron incorporadas al régimen tributario ordinario aplicable a empresas nacionales, generando una diferencia competitiva frente a operadores internacionales.

Hazim recordó que compañías como Arajet y la pionera Centry jugaron un papel importante en la expansión de rutas hacia Colombia, Sudamérica, el Caribe y Estados Unidos, contribuyendo a fortalecer la conectividad aérea y el turismo bidireccional.

“Si perdemos las líneas aéreas dominicanas, perdemos control sobre nuestras rutas y capacidad para promover el destino turístico”, expresó.

El dinero también cuesta diferente

Las diferencias no terminan en los impuestos. El acceso al financiamiento representa otra brecha importante para las líneas dominicanas.

Comprar o alquilar una aeronave requiere inversiones multimillonarias. Mientras las aerolíneas dominicanas suelen financiarse mediante préstamos locales con tasas que pueden oscilar entre un 8 % y un 15 % anual, grandes operadores estadounidenses y europeos acceden a mercados internacionales de capital con tasas históricamente cercanas al 1 % o 2 %.

En la práctica, eso significa que dos empresas pueden operar el mismo avión, realizar la misma ruta y vender los mismos boletos, pero una asumir costos financieros varias veces más altos que la otra.

El combustible también amplía la brecha

El combustible representa uno de los principales gastos de cualquier línea aérea. Datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estiman que puede absorber entre un 25 % y un 35 % de los costos operativos de una aerolínea.

Representantes de la industria sostienen que el combustible de aviación en República Dominicana mantiene precios superiores a varios mercados del Caribe, afectando especialmente a las aerolíneas con base operativa local.

Las compañías dominicanas deben abastecer gran parte de sus vuelos en aeropuertos nacionales, mientras muchas aerolíneas extranjeras aprovechan una práctica conocida como “tankering”, que consiste en cargar combustible en países donde el precio es más bajo para reducir al mínimo las compras en territorio dominicano.

Un sector en expansión

Las advertencias llegan en un momento de crecimiento para la aviación comercial dominicana. En los últimos años, aerolíneas como Arajet, SKYhigh Dominicana y Air Century han ampliado operaciones hacia Estados Unidos, el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, impulsando una mayor conectividad regional.

Datos de la Junta de Aviación Civil (JAC) indican que República Dominicana cuenta actualmente con 13 empresas aéreas con autorizaciones económicas vigentes, mientras el país continúa aumentando rutas internacionales y volumen de pasajeros.

Las medidas planteadas

Entre las propuestas planteadas por Michael Hazim para reducir la brecha competitiva figuran igualar el costo del combustible y la carga impositiva aplicada a los boletos, suspender temporalmente el aumento de tasas aeroportuarias y priorizar las aerolíneas nacionales en la compra de pasajes por parte del Estado cuando existan rutas operadas localmente.

También se ha sugerido crear mecanismos de alivio parcial para deudas acumuladas por tasas aeroportuarias y compensar a las compañías que ya realizaron esos pagos mediante beneficios equivalentes.

Más allá del debate tributario, el fondo de la discusión gira sobre el futuro de la aviación nacional y el papel que tendrán las líneas dominicanas en un mercado cada vez más dominado por operadores internacionales con mayor capacidad financiera y menores costos globales.

Para sectores vinculados a la industria, la pregunta ya no es solamente cuánto pagan las aerolíneas en impuestos, sino si las compañías dominicanas podrán competir en igualdad de condiciones dentro de su propio mercado.

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