Por Yulen Jorge
En República Dominicana no existe un registro nacional oficial que permita conocer con precisión cuántos niños viven con trastorno del espectro autista (TEA). La única cifra consolidada proviene del Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS): entre 2017 y febrero de 2025 se emitieron 6,393 certificados de discapacidad por TEA, de los cuales 6,030 corresponden a menores de edad. Sin embargo, este registro representa solo una fracción de la realidad, ya que depende de procesos voluntarios de evaluación y no de un sistema de registro universal, como lo establece la ley.
De acuerdo con estimaciones de organismos internacionales aplicadas al país, la magnitud es considerablemente mayor. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y UNICEF, la población de niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años en República Dominicana asciende a aproximadamente 3,65 millones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima una prevalencia global de 1 caso de trastorno del espectro autista (TEA) por cada 100 niños. Aplicada esta proporción, se calcula que habría cerca de 36,500 niños dentro del espectro en el país.
Frente a esta magnitud, el sistema público cuenta con apenas cuatro centros de Atención Integral para la Discapacidad (CAID) para todo el territorio nacional: Santo Domingo Oeste (2013), Santiago (2015), San Juan de la Maguana (2016) y Santo Domingo Este (2023).
La red fue impulsada durante la gestión de la primera dama Cándida Montilla de Medina (2012–2020), período en el que se inauguraron tres de estas sedes y se sentaron las bases para su expansión. Aunque el proyecto original contemplaba cinco centros, solo tres fueron completados en ese período; la cuarta sede, en Santo Domingo Este, fue inaugurada posteriormente en 2023.
Las promesas del presidente Abinader
El actual gobierno anunció la creación de las Unidades de Intervención Terapéutica Territorial (IUTT) para descentralizar la atención y acercar los servicios a las provincias. Estas unidades son más pequeñas y de menor capacidad que los CAID. No ofrecen atención integral a largo plazo ni servicios para niños mayores de 6 años.
En noviembre de 2023 el presidente Luis Abinader fijó como meta la instalación de 6 unidades para 2024. Cuando inauguró la primera (y única), en febrero de 2025, anunció 20 más. El avance ha sido mínimo. A la fecha, abril 2026 solo hay una. El resto de las unidades prometidas permanece en fases de planificación, licitación o construcción.
Esta limitada infraestructura obliga a las familias a realizar traslados largos, costosos y extenuantes. Leonel Sánchez, conocido como “Leonel Receta”, dirigente comunitario de Herrera y padre de Lucas (10 años con TEA), dice que las listas de espera en algunos CAID superan las dos mil familias y pueden extenderse hasta cuatro años“. Él logró un cupo.
Leonel recorrió 14 colegios antes de encontrar uno que aceptara a su hijo. Muchos exigían pagos adicionales de RD$35,000 o más. “La educación pública no está preparada”
“Atención 24 horas”: el testimonio de una familia
En una entrevista ofrecida en el programa Revista 110, Leonel relata que su hijo Lucas fue diagnosticado a los dos años y medio gracias a una profesora, no al sistema de salud. “Para ponerlo a hacer pipí teníamos que levantarnos a las 2, 4 y 6 de la mañana durante casi dos años”.
Su hijo ha logrado avances notables: “prepara un sándwich, se baña solo y va al baño.” Pero para llegar a ese punto la familia invierte entre 80,000 y 100,000 pesos mensuales en terapias, alimentación especial y transporte. En el CAID, Lucas recibe 40 minutos de terapia por sesión. “Antes eran dos a cuatro horas”, explica Leonel.
La educación pública tampoco está preparada. Leonel recorrió 14 colegios antes de encontrar uno que aceptara a su hijo. Muchos exigían pagos adicionales de RD$35,000 o más. “La educación pública no está preparada”, sentencia.
“Una familia puede gastar entre RD$100,000 y RD$200,000 al mes solo en atención”
Costos que superan la capacidad económica de las familias
El colapso del sistema público empuja a las familias al sector privado, donde una sola sesión de terapia oscila entre RD$3,000 y RD$7,000. Tres sesiones semanales equivalen a unos RD$9.000 semanales, es decir, entre RD$80,000 y RD$100,000 mensuales cuando se suman todos los gastos.
Fernando Quiroz y Margarita Quiroz, coordinadores de la Mesa de Diálogo por el Autismo y padres de niños con TEA, han denunciado que “una familia puede gastar entre RD$100,000 y RD$200,000 al mes solo en atención”. Muchas madres solteras, el grupo más afectado, ganan entre RD$30,000 y RD$35,000 mensuales.
Una ley que sigue en el limbo
La Ley 34-23, promulgada hace casi tres años, asigna responsabilidades claras y concretas a varias instituciones del Estado para garantizar la atención integral de los niños con trastorno del espectro autista.
El Ministerio de Salud Pública y el CAID deben proveer diagnóstico temprano y terapias especializadas; el Ministerio de Educación (MINERD) tiene la obligación de asegurar una educación inclusiva real; y el Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) debe coordinar el Registro Nacional de TEA y proteger los derechos de esta población.
A la fecha, estas obligaciones siguen mayoritariamente en el papel. El incumplimiento sistemático de la ley, la falta de presupuesto y la ausencia de coordinación interinstitucional han convertido una norma pionera en una promesa vacía.
Panorama
Tener solo cuatro centros públicos para atender a decenas de miles de niños con TEA en todo el territorio nacional no es un detalle administrativo: es una falla estructural de gran magnitud. Obliga a familias enteras —sobre todo en provincias— a traslados extenuantes, gastos insostenibles y esperas de años, mientras el Estado carece de un registro oficial confiable que permita dimensionar y planificar la respuesta.
Las estimaciones internacionales, incluidas las de la OMS,contrastan dramáticamente con la realidad de solo cuatro centros CAID y una infraestructura concentrada en el Gran Santo Domingo. Mientras no se multiplique la capacidad pública, se implemente de forma efectiva la Ley 34-23 y se cree un registro nacional actualizado, miles de niños y sus familias continuarán enfrentando una precariedad que el propio Estado, según sus normas, tiene la obligación de resolver.
Fuentes
Este artículo se basa en un análisis documental que combina:
- El estudio Thttps://www.mdpi.com/2227-9067/10/1/121rastorno del Espectro Autista en la República Dominicana: Una Mini Revisión de la Situación Actual, publicado en la revista Children (Figuereo et al., 2023).
- Datos oficiales del Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) y del Ministerio de Educación (MINERD).
- Estimaciones de prevalencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos.
- Testimonios directos de Leonel Sánchez (entrevista en Revista 110, 2 de abril de 2025) y declaraciones de Fernando Quiroz, coordinador de la Mesa de Diálogo por el Autismo (publicadas en 2025 y 2026 en medios nacioanles).